domingo, 18 de marzo de 2012

Simón Rodríguez: un pensador de hoy

Embargado por el entusiasmo que despierta el sentir de los pensamientos robinsonianos, Emil Calles, rememora la revolución educativa expresada en el legado de Simón Rodríguez, a 234 años de su natalicio. Compartimos esta interesante entrevista realizada al Rector de la Universidad Simón Rodríguez de Venezuela donde habla de uno de los primeros pensadores y educadores de Latinoamérica. 

Lo más importante del pensamiento robinsoniano
-Lo primero que yo tengo que decirte es que hablar de Simón Rodríguez es hablar de una revolución educativa. De manera que su pensamiento está perfectamente imbricado con lo que es la política revolucionaria y la política de transformación de la educación venezolana.

No es lo mismo cambiar que transformar porque tú puedes cambiar algunas cosas pero no tener una profunda transformación de las estructuras y de los cimientos que sostiene la educación venezolana. Transformar implica además aprender nuevos paradigmas porque acuérdate que el ser humano aprende también de su entorno. La teoría socio cultural determina que el aprendizaje se hace fundamentalmente por la cultura del medio en donde tu te desarrolles.

Misión: transformar el empirismo
Hay 3 teorías fundamentales epistemológicas del conocimiento. La primera teoría es la teoría clásica de John Luke que es la teoría del aprendizaje empírico. Los empiristas afirmaban que el ser humano venía con la cabeza vacía, hablaban de lo que se llamaba la tábula raza, es decir que tú estabas como un recipiente vacío y sólo la experiencia podía llenarlo.

Además, la concepción era como una fotografía, “ahí está ese cerro es verde” y tú lo aceptabas como verde, “tiene vegetación así” porque esa era la imagen que tú tenías de un aprendizaje empírico (conocimiento copiado, un conocimiento aprendido de una imagen o de un ejercicio que tú tienes al lado).

Por mucho tiempo se pensó que el conocimiento sólo era empírico. A partir de Descartes en el siglo XVII, que se conocía a Descartes latinizadamente, pasó al latín el nombre de Descartes como Cartesius.

Cartesius, que es el mismo Descartes, origina la teoría según la cual la razón es lo que hace que tú aprendas, es decir, razonar las cosas. De allí que la lógica de Cartesius en el sentido de “pienso y luego existo” que todo el mundo conoce como una frase histórica. Eso tiene que ver con la lógica y tiene que ver efectivamente con la pregunta qué es el razonar las cosas.

De allí nace entonces la llamada teoría racionalista y finalmente por ahí por los años 20 con Lev Vigosky, en la Unión Soviética, surge la tesis de la teoría socio cultural que se ha explotado mucho en el medio, que se ha desdibujado un poco pero que se reconoce -la teoría y sus pensadores- como constructivistas que es una nueva versión. Yo creo en eso, creo en la teoría de Vigosky de que el ser humano aprende de su medio, aprende del entorno, aprende del conocimiento pero, ¿cómo aprende? primero porque lo ve, segundo porque lo razona y tercero porque lo internaliza y al internalizarlo va creando unos significados de las cosas que se transforman en paradigmas.

¿Por qué te explico todo esto?.- Porque el aprendizaje nuestro ha sido muy empirista y muy racionalista. De ese racionalismo sale la lógica matemática de Newton y de los pensadores y se desarrolla una corriente en Venezuela –también en el mundo pero en Venezuela particularmente – que se llamó el positivismo muy ligado a una ciencia específica, a una ciencia comprobable, a una ciencia que si no se comprobaba experimentalmente entonces no se aceptaba.

Esa corriente positivista es la marca la educación universitaria venezolana. Nosotros estamos llenos todavía de la ilustración del siglo XVIII y también estamos llenos del positivismo venezolano.

Influencia de Rodríguez
Nos toca ahora rememorar a Simón Rodríguez, nos toca reeditar su pensamiento, aún cuando tuvo también su influencia en el pensamiento ilustrado. Porque la ilustración pasó de la corriente empírica a la corriente racionalista, eso fue una herencia de la ilustración. Esa corriente del siglo XVII llegó al siglo XVIII y nutrió al siglo XVIII, de manera que los ilustrados Voltaire, Juan Jacobo Rousseau, esos ilustrados estaban llenos de racionalismo y obedecían también a muchas posiciones empíricas del conocimiento.

¿Estaba Simón Rodríguez libre de ese pensamiento?, es imposible. Simón Rodríguez también fue influenciado por la ilustración, pero Simón Rodríguez fue un pensador de avanzada que rebasó ese pensamiento porque Simón Rodríguez hablaba de aprender con el medio.

Si tú ubicas la fecha de nacimiento de Simón Rodríguez, nace en Caracas el 28 de octubre de 1771. Casi todos los utópicos franceses nacen en esa fecha hacia 1770. Pero, la teoría del socialismo utópico no nace con los utópicos franceses nace con Tomás Moro en el siglo XVI.

Entonces ese pensamiento de la utopía se desarrolla en la Francia de 1700, 1780, 1790 porque los pensadores utópicos nacen más o menos en 1770. Por eso podemos decir que Simón Rodríguez fue un utópico, un socialista utópico. Y podemos hablar de Simón Rodríguez como el socialista embrionario de Venezuela, que además le pasó a Bolívar todo.

Socialismo utópico
Una cosa importante en esta entrevista es lo siguiente fíjate, Carlos Marx y Engels, escriben el Manifiesto Comunista en el año 1848. “La sociedad de la correspondencia” antecede a la “liga de los justos” y a “la liga comunista”, organizaciones embrionarias del comunismo.

Habían dos organizaciones primarias: los comités de correspondencia que funcionaban en Bélgica, en Paris, Madrid, etc. A esos comités pertenecían Marx y Engels y ellos se escribían unos con otros, pero además de los comités de correspondencia existía la liga de los justos.

¿Por qué se planteó la liga de los justos?. Porque los torneros, los topógrafos, los profesionales prácticamente de esa época que eran técnicos quedaron en el problema de la industrialización de la época sin mano de obra, entonces se convirtieron en líderes políticos y constituyeron una liga que se llamó liga de los justos que es el embrión de lo que posteriormente fue la liga de los comunistas.

Marx y Engels solicitan 2 años antes de 1848, antes del Manifiesto Comunista, que los inscriban en la liga de los justos y después de algunos tropiezos los aceptan y volaron de tal manera que la liga les pidió que elaboraran el Manifiesto Comunista. De esa manera ellos elaboran el Manifiesto Comunista.

¿Cuando muere Bolívar?. Bolívar muere en 1830, 18 años antes del Manifiesto Comunista. De manera que no se puede decir que Bolívar fue socialista, es imposible porque Bolívar no vivió el socialismo. Pero la utopía socialista si la vivió Bolívar. La utopía socialista del año 1780-1790. Los primeros socialistas utópicos nacieron en 1770 casi todos: el conde de Saint Simon, Owens, Furier, casi todos nacieron en esa fecha.

Entonces, esa inspiración del mundo utópico socialista transformó a Simón Rodríguez en un socialista utópico y eso Simón Rodríguez se lo pasa a Bolívar.

Todo este movimiento entre los años 1830-32-34-36 hasta el año 1848 gestó el socialismo científico. Ahí es donde nace la teoría socialista. Entonces, eso no lo vivió Bolívar, pero lo vivió Simón Rodríguez en su etapa final. Si Rodríguez muere en 1854, sólo tuvo 6 años para captar el socialismo científico..

Entonces, ¿dónde estuvo la influencia de Simón Rodríguez?. En la utopía, en el socialismo utópico. Sin embargo, al final de su pensamiento fue muy influenciado. Otra gente dice que Rodriguez fue influenciado por el pensamiento de Juan Jacobo Rosseau, de Emilio y de la educación.

Mira no es tal, yo no creo que eso sea así, porque Emilio de Rosseau era muy clasista. Rosseau tenía una concepción absolutamente burguesa de la educación y Simón Rodríguez tenía una influencia absolutamente popular de la educación. Simón Rodríguez hablaba –aún cuando en eso coincide con Rosseau- Rosseau decía que la educación debía llevarse a los indígenas pero desde el punto de vista clasista, en tanto que Rodríguez tenía una concepción más popular. Él hablaba de la educación para los pardos, para los indios, para los negros. En fin, decía “las víctimas del viejo orden colonial” y efectivamente eran las víctimas del viejo orden colonial.

Sobre la vida de Simón Rodríguez
Rodríguez fue expósito, significaba que era un hijo natural y los expósitos nacían en el secreto de la familia y se les abandonaba también en secreto, acompañados generalmente de una nota en la que se indicaba su condición de blanco para que no perdiera su calidad social.

De hecho, aunque en varios documentos oficiales aparece como expósito, en esos mismos documentos se le da el título de Don a Simón Rodríguez. De todas maneras, esos datos tienen poca importancia a lo que él escribió. Por ejemplo él dijo: “no soy vaca para tener querencia ni nativo para tener compatriotas, nada me importa el rincón donde me parió mi madre ni me acuerdo de los muchachos con quienes jugué el trompo” porque para cuando escribió esto ya la historia le había enseñado que el momento y la hora de nacimiento son de pura curiosidad.

“Los bienhechores de la humanidad no nacen cuando empiezan a ver la luz sino cuando empiezan a alumbrar ellos”. Ese es un pensamiento también importante de Simón Rodríguez.. Él es un personaje de profunda significación socio histórica en Venezuela.

Si uno pudiese trasladarse al tiempo de Rodríguez, tú te puedes imaginar en esa sociedad caraqueña de esa época este pensamiento. Es una cuestión que pareciera concebido casi mágicamente porque el discurso robinsoniano de la educación indicaba el deber de sumarnos a la consolidación de un nuevo país y a la demanda crucial de extender el proceso educativo a todos los rincones de nuestra nación.

Hondo es el mensaje rodriguista que eclosiona en nuestros oídos, que irrumpe la nación toda exigiendo con principios éticos la plena integración de la educación. “Republicano pensadlo bien, educar muchachos si queréis hacer República” con este pensamiento evoca que la educación popular de toda la base demográfica es absolutamente necesaria al proceso y a la constitucionalidad permanente de la República.

Educar para…
Porque tiene que ver con el desarrollo endógeno de la nación, es educación socio-comunitaria, una educación para el trabajo, es educar a la gente para que vaya a trabajar. No es educar a una gente para que tenga empleo y eso paraliza. Ese es el problema por los cuales estos países no se han desarrollado, por una concepción tecnocrática de la educación, una concepción de preparar una gente para el mercado, para un mercado además inexistente porque a ti te forman para el mercado.

Ahora nosotros tenemos que formar a una gente para la sociedad, socio-comunitaria y esa es la base del pensamiento robinsoniano la educación socio-comunitaria. Por eso te digo aquí –citando frases de un discurso propio- “su obra intelectual es perdurable y penetrante al dar fundamentos para que las consideremos fuente de inspiración ante los requerimientos de las nuevas realidades nacionales y planetarias, aún siempre insistiendo en la necesidad de buscar soluciones propias y autónomas ante las especificidades y peculiaridades de los problemas venezolanos americanos.

Eso es lo que te estoy diciendo, son las soluciones nuestras las que han preconizado y él hablaba de formar gente, de formar carpinteros, floreros.

Simón Rodríguez: un hombre de nuestro tiempo
Simón Rodríguez se considera como uno de los primeros hombres de nuestro tiempo. Fíjate tú que no estamos hablando que Simón Rodríguez es un hombre del tiempo pasado yo estoy hablando que Simón Rodríguez es uno de los primeros hombres de nuestro tiempo, está aquí.

Heraldo de la República Bolivariana, profeta de la buena esperanza, maestro y político abierto a la integración. Rodríguez fue un revolucionario de la causa independentista y lucha contra la esclavitud. Su pensamiento evidencia coincidencia importante con la sociedad utópica francesa, con la socialista.

La perspectiva robinsioniana para la construcción de una sociedad justa se sustenta en una visión colectiva bajo una concepción ético-política fundamentada en los valores fundamentales del ser humano. Simón Rodríguez fue un educador de avanzada que preconizaba la educación popular para la formación de republicanos.

Creía en la importancia de formar a las personas para construir un nuevo orden social. Para lo que exploraba y promovía nuevas orientaciones para la acción educativa social y política. La enseñanza al maestro Libertador constituye una influencia definitoria sobre el pensamiento de este último y sus posteriores acciones.

En nuestra acción debe estar presente la originalidad del pensamiento rodriguista. En su sentencia: “o inventamos o erramos” es propicio recordar su sucinto aunque hondo consejo dado en las serranas ciudades ecuatorianas de la Atakunga al iniciar a la acción audaz en los procesos revolucionarios en su concatenación política económica y educativa enfatizando no sólo en la transformación integral a partir del campo sino también en la obra social mancomunada.

Mira lo que él decía: “venza la repugnancia a asociarse para emprender y el temor de aconsejarse para proceder, el que no hace, nunca yerra más vale errar que dormir” y esta sentencia que está aquí “o inventamos o erramos” que es la que todo el mundo maneja. Es propicio recordar su sucinto.

Un pensamiento que incrimina
Esta parte triste a mí no me gusta mencionarla. Rodríguez cuando ya muere, cuando llega al final dice unas palabras totalmente tristes. Por eso te digo, son dolientes estas palabras de Rodríguez cuando dice “pocos hombres habrá habido que hayan merecido menos el desprecio que yo ni que hayan sentido más ingratitud”.

Es terrible como les pagamos, como se fueron, como verdaderamente esta sociedad los incrimino, los detestó al final de sus vidas. En sectores importantes de la intelectualidad fatua llegó a ser considerado como un ser “extravagante y loco”. Su acaecer vital lo llevó a deambular creativamente en tierras lejanas.

Autor: Angie Rangel

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