Trabajo
infantil doméstico. Más de 700.000 niños y adolescentes de 5 a 17 años son
obligados a ocuparse de las tareas de la casa y del cuidado de sus hermanos, en
detrimento de su educación y su ocio. Compartimos esta nota publicada en La Nación para abrir la reflexión sobre esta problemática.
En la
semana, Ana -de 15 años- se levanta cerca de las 7 para poder llevar a su
hermana al jardín de infantes, y para llegar a tiempo de dejar los tuppers en
el Comedor Padre Daniel de la Sierra, que luego retirará llenos de comida
cuando salga del colegio al mediodía. Una vez en su casa, su primera
responsabilidad es barrer y cuidar de sus hermanos menores: Paola y Arnaldo, de
1 año y 3 meses. Sólo después de haber cumplido con esas tareas puede descansar
o jugar una hora en la computadora. Porque junto a su hermana mayor, Liz,
también le toca hacerse cargo de otras actividades: lavar la ropa, los
cubiertos y platos, el baño, limpiar el cuarto y cocinar.
"Nunca
traigo tarea porque hago todo en el colegio. Después de limpiar juego un rato
en la computadora. Pero primero me toca la limpieza", dice esta joven
tímida, de mirada huidiza, que vive en la villa 21-24 de Barracas, junto a su
madre, su padrastro, sus 3 hermanos, un primo y el padre de su padrastro,
mientras se recupera de una operación.